La pirámide rota

Por Carolina Vásquez Araya

Las estructuras sociales pierden su permeabilidad, hoy la pobreza es un estatus fijo.

En Guatemala, las esperanzas de progreso para amplios sectores de la población perteneciente a los estratos medios y pobres resultan cada día más utópicas. El progreso individual, ese estado de superación holística resultado de una educación de calidad y un buen estado físico y psicológico -todo lo cual sumado a un trabajo exitoso propician la realización personal- ha pasado a ser un objetivo lejano en un sistema cuyo concepto de éxito se divorcia progresivamente del esfuerzo bien concebido para casarse con la especulación, el negocio turbio y el dinero fácil. Continue reading “La pirámide rota”

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La pirámide rota

Por Carolina Vásquez Araya

Las estructuras sociales pierden su permeabilidad, hoy la pobreza es un estatus fijo.

En Guatemala, las esperanzas de progreso para amplios sectores de la población perteneciente a los estratos medios y pobres resultan cada día más utópicas. El progreso individual, ese estado de superación holística resultado de una educación de calidad y un buen estado físico y psicológico -todo lo cual sumado a un trabajo exitoso propician la realización personal- ha pasado a ser un objetivo lejano en un sistema cuyo concepto de éxito se divorcia progresivamente del esfuerzo bien concebido para casarse con la especulación, el negocio turbio y el dinero fácil. Continue reading “La pirámide rota”

¡Cómo nos cuesta entender!…

Por Carolina Vásquez Araya

…Que la protección de la niñez no es un asunto opcional, sino una prioridad absoluta.

Nos cuesta entender la importancia de proteger a la niñez, pero le damos alas -¡y fuertes!- a las campañas contra toda forma de educación en sexualidad y no digamos a los discursos moralistas contra cualquier intento de legalización del aborto. Y ahí están los resultados: una inmensa población infantil abandonada a su suerte desde antes de nacer, desnutrida y privada de servicios básicos, alejada de las oportunidades de educación y ¡ni qué decir! de sus posibilidades de ser felices. Continue reading “¡Cómo nos cuesta entender!…”

Un diálogo legítimo

Por Carolina Vásquez Araya

No cualquiera puede tomar decisiones en una mesa de diálogo, si esas decisiones afectan a otros.

Para emprender una iniciativa de diálogo político con el peso y la legitimidad indispensables, las partes también deben gozar de una credibilidad a toda prueba. Porque nada hay más absurdo que un diálogo entre actores cuyos intereses particulares no solo dominarán la escena, también harán imposible la consecución de resultados positivos para todos. Por esta razón no tan simple, los llamados al diálogo efectuados en estos días por el Presidente de Guatemala Jimmy Morales y el sector empresarial organizado, han despertado fundadas sospechas en amplios sectores de la ciudadanía –de uno y otro lado del espectro- al aparecer teñidos de acuerdos ocultos y de supuestas pretensiones de compromisos con los protagonistas más conflictivos del momento. Continue reading “Un diálogo legítimo”

Les deben una explicación

Por Carolina Vásquez Araya

Son millones los niños, niñas y adolescentes dejados de lado por el Estado.

Cada vez que los gobernantes y sus círculos de confianza –no solo parientes, también financistas- se recetan un nuevo privilegio con el propósito de consolidar su fortuna y sus oportunidades de conservar el poder, miles de nuevos integrantes de la sociedad reciben menos atención en salud, alimentación, educación, vivienda, servicios básicos y posibilidades de salir de la pobreza. Esa masa callada y sometida a la voluntad de otros algún día hará las cuentas y cobrará las deudas.

El despertar ciudadano vivido en Guatemala durante los días pasados y cuyos ecos resonaron a nivel internacional incluyó a muchos niños, niñas y jóvenes empapados de civismo y conscientes de que algo anda mal en la manera como se comportan sus autoridades. Es ingenuo pensar que los estudiantes de escuelas, institutos y universidades ignoran el profundo abandono en el cual se encuentran y lo injusto de su situación. Ellos escuchan a sus padres y maestros, también víctimas de un sistema corrupto y clientelar diseñado por unos pocos para su propio beneficio.

En los próximos días el presupuesto de ingresos y egresos de la Nación para el año que viene se analizará y en él viene patente cuáles son las prioridades para la clase política. ¿Educación y salud? Probablemente no. Las presiones de los distintos grupos alrededor de la cúpula gobernante no parece tener en mente a la niñez guatemalteca y esta hipótesis se confirma al observar las estadísticas en temas tan fundamentales como desnutrición crónica, ausentismo escolar, embarazo infantil, trata de personas, estado calamitoso de escuelas y recintos hospitalarios. La lista de deficiencias es demasiado larga y por esa contundente razón Guatemala se encuentra entre los países del mundo con los peores indicadores de desarrollo humano.

Pero existe todavía un sector de la pequeña burguesía capitalina que se resiste a conocer los datos sólidos de tanto estudio. Para ese sector –desde cuyos celulares fluye abundante la desinformación- las cosas en Guatemala no están tan mal. Más aún: “en todos el mundo existe la corrupción, ¿por qué tanto escándalo?” y prestan oídos atentos a cuanta campaña negra surja de las mentes creativas de ciertos grupos y medios de comunicación interesados en mantener las cosas como están.

Es tentador, entonces, pedirle a ese grupo de seres ciegos y sordos a la abrumadora realidad de la corrupción y la pobreza, que expliquen por qué cada día mueren niños y adultos por causa de la violencia criminal, por qué miles de familias se van a dormir sin un solo bocado en el estómago; por qué entrar en la política parece ser una cuestión de enriquecimiento ilícito y no un trabajar por el bien de todos. Es triste ver cómo ser parte de una cierta “clase acomodada” crea una burbuja alrededor de las conciencias y un acomodo entre algodones empapados en la sangre de otros.

A la niñez y juventud guatemaltecas se les debe una larga explicación. Es preciso enseñarles la verdad de la historia y decirles que su futuro se ha ido a engrosar fortunas, que sus ideales son aplastados por las ruedas de Ferraris y Maseratis y sus perspectivas de desarrollo se perdieron en negocios tan turbios como ilícitos de los servidores públicos. Porque ¿cómo decirle a una niña embarazada que el crimen cometido en su contra nunca llegará a los ámbitos de la justicia por falta de capacidad de los entes de investigación? Lo mismo a las familias cercenadas por actos criminales contra ciudadanos inocentes, los cuales quedarán como parte del escenario cotidiano; sin resolución, sin penas. La niñez guatemalteca no es un accesorio incómodo sino la principal protagonista de una historia que urge cambiar.

La niñez guatemalteca merece una atención prioritaria y ocupar un sitio privilegiado en los planes de desarrollo.

Un día para recordar

Por Carolina Vásquez Araya

El 11 de septiembre de 1973 fue una fecha fatídica, cuyos ecos siguen resonando en Chile y el mundo.

Lo recuerdo bien. Yo vivía en la calle Huérfanos, en el centro de Santiago y apenas comenzaba el día cuando sonaron las primeras ráfagas. Al asomarme a la ventana pude ver a los soldados sobre las terrazas de los edificios vecinos y comprendí de inmediato lo que venía después. Mi hija era muy pequeña y estaba asustada, no comprendía por qué teníamos que arrastrarnos por el piso del departamento sin levantar la cabeza pero yo sabía del riesgo de recibir una bala perdida. Aun cuando la amenaza de golpe había flotado en el ambiente desde hacía un tiempo, para quienes vivíamos la aparentemente sólida democracia chilena la sola idea de una asonada militar era inconcebible. Continue reading “Un día para recordar”

Cristina y su universo

Por Carolina Vásquez Araya

He conocido a muchas personas fascinantes, pero pocas como María Cristina Orive (1931-2017).

La entrevisté en 1980, durante una de sus frecuentes visitas a Guatemala. Llegó cargando su cámara como si la entrevistada fuera yo. Su amplia sonrisa y esa energía luminosa tan propia de quien disfruta la vida fueron los primeros signos de que la conversación iría por buen camino. Me contó de todo: su vida en París, sus viajes, su corresponsalía para agencias francesas de prensa en Buenos Aires y, finalmente, la creación más importante de su carrera: la fundación, en 1973, de la editorial fotográfica de América Latina La Azotea, junto con la notable fotógrafa Sara Facio. Continue reading “Cristina y su universo”

Un golpe mal calculado

Por Carolina Vásquez Araya

La ciudadanía enfrenta otro de esos momentos históricos que marcan el rumbo

Las cualidades de un gobernante se pueden medir desde el momento inicial de su asunción al poder. En esa situación de privilegio se sientan las bases de la relación entre gobernantes y gobernados, por lo cual resulta indispensable leer las señales que delatan la trayectoria futura. En el caso de Guatemala, la sombra de personajes oscuros tras el presidente y su renuencia a transparentar sus acciones ha provocado serias dudas sobre quienes están al mando. En el transcurso de los meses, esas dudas se fueron volviendo realidad a través de decisiones opuestas a las expectativas ciudadanas y el incumplimiento de promesas de campaña. Continue reading “Un golpe mal calculado”

El incesto, un delito oculto

El Quinto Patio |Carolina Vásquez Araya

Será imposible calcular la dimensión del delito de incesto al menos que se denuncie.

Esta es una de las razones del porqué el incesto es uno de los crímenes más impunes y difíciles de erradicar. Sucede en la intimidad del hogar, un ambiente exento de vigilancia externa gracias a un condicionamiento social que lo considera el ámbito amoroso, seguro y educativo por excelencia. Este prejuicio es un castigo adicional para sus víctimas, condenadas al silencio absoluto por miedo y vergüenza. Hablar de incesto, por lo tanto, resulta extremadamente difícil aun cuando los delitos sexuales ya comienzan a ser debatidos en foros públicos y círculos familiares, aun cuando los perpetradores de esta clase de violencia deben enfrentar la acción de la justicia y la exposición pública de su conducta. Continue reading “El incesto, un delito oculto”

El recurso fácil de la tiranía

Por Carolina Vásquez Araya

La concentración del poder es una enfermedad que solo se cura con justicia y democracia.

Una auténtica democracia tiene un sistema de pesos y contrapesos gracias al cual se produce un equilibrio saludable entre la voluntad del pueblo soberano y la de sus representantes en los estamentos del Estado, del gobierno y de las organizaciones del sector civil; un sistema en el cual no existen polos de poder absoluto contra cuyos excesos la ciudadanía sea impotente por no contar con los mecanismos para intervenir. Ese ideal de democracia parece no existir. De hecho, actualmente se vive un anti sistema impuesto por los países dominantes, caracterizado por extrema codicia, abuso y privilegios destinados a convertir a un pequeño círculo de políticos y empresarios en auténticos emperadores.
El mundo actual, por lo tanto, es un campo abierto a disposición de esos centros de poder absoluto desde donde emanan los parámetros que definen el presente y el futuro de los pueblos. A partir de esta forma de colonización política y económica se da paso a una forma de colonización ideológica tan perversa, como para abolir todo concepto de nación entre ciudadanos deslumbrados por el consumismo y las promesas de un “american way of life” instalado como su ideal de vida. La perspectiva de una vida más fácil no es gratuita; implica la renuncia a ciertos valores como la independencia, la identidad, la preservación de la cultura y la visión de nación como pilar básico para un desarrollo integral.
A este complejo escenario se suma, entonces, el peligro de tener a un hombre poco instruido, de innegable tendencia racista, xenófobo y, para colmo, irreflexivo, a cargo del gobierno más poderoso del planeta, de cuya fuerza gravitacional está cautivo nuestro continente. Las decisiones emanadas desde la Casa Blanca –la mayoría de las cuales responden a intereses específicos de esa nación- pesan como leyes en prácticamente todos los países dependientes de su enorme poder, al punto de deberle todas y cada una de las operaciones y estrategias que han desequilibrado nuestra institucionalidad y han impedido la construcción de democracias sólidas e independientes a lo largo y ancho de América Latina.
Esta preeminencia del poder del imperio estadounidense sobre nuestros pueblos reviste la mayor gravedad ante el nuevo cariz que ha tomado la administración de la Casa Blanca, reflejado en un resurgimiento de los movimientos extremistas –Ku Klux Klan, entre otros- amparados por el discurso de odio emanado por su máximo líder. El permiso que el presidente Trump tácitamente otorga a estos fascistas al no condenar de manera explícita sus actos de violencia constituye un aval a sus desmanes y repercute en un serio riesgo para los ciudadanos e inmigrantes latinos y de otras culturas y etnias que habitan en ese país.
Este año hemos presenciado el resurgir de una tiranía reeditada y fortalecida por un pensamiento xenófobo y racista. A ello se suman las amenazas de invadir Venezuela, un país soberano, las cuales no son ajenas a esta nueva tendencia imperialista carente de visión política. Sin importar si el resto de países latinoamericanos está o no de acuerdo con el gobierno venezolano, todos –sin excepción alguna- deberían pronunciarse de manera clara y tajante para rechazar cualquier intento de invasión. Por respeto a la dignidad de los pueblos del continente y a los valores de las democracias, sólidas o no, que tanta sangre y dolor le han costado a los pueblos americanos, es imperativo recuperar esa dignidad que hoy suele estar opacada por la corrupción, la codicia y la falta de visión de nuestros líderes.

ROMPETEXTO: América Latina debe cuidarse de las decisiones de un gobernante tan volátil como Trump.
@carvasar
Blog de la autora: www.carolinavasquezaraya.com