Presidente de Nicaragua reitera disposición al diálogo nacional

Managua, 4 jun (PL) El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, reiteró hoy la disposición al diálogo nacional, en un mensaje emitido por la muerte del cardenal emérito Miguel Obando y Bravo, promotor y exponente de la paz en el país.

Comprometidos con su legado, confirmamos al papa Francisco, al cardenal Leopoldo Brenes, a toda la Conferencia Episcopal, y las familias nicaragüenses nuestra confianza en el diálogo nacional, como camino para retomar la paz y el bien común, indica Ortega en un texto firmado también por la vicepresidenta, Rosario Murillo.

Según destacan, la contribución de Obando y Bravo al diálogo, la vida y la unidad resulta invaluable y constituye un legado y camino a seguir, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país desde el 18 de abril.

Ortega y Murillo expresaron solidaridad por la muerte del prócer de la reconciliación y la paz de Nicaragua, y confirmaron su absoluta disposición de continuar trabajando por la justicia y la democracia en la nación.

‘Ratificamos que la paz es posible a través del diálogo y la reconciliación desde la persona, la familia y la comunidad’, señalan.

Nicaragua decretó este domingo tres días de duelo nacional por la muerte del emérito cardenal, a los 92 años.

El diálogo nacional entre el gobierno y sectores sociales opositores se encuentra en suspenso de forma indefinida, mientras la inseguridad e inestabilidad persiste en este país, pese al clamor de paz de gran parte de la población.

La Conferencia Episcopal, mediadora y testigo del proceso, decidió de manera unilateral congelar las conversaciones debido a recientes actos de violencia, de los cuáles responsabiliza a partidarios del gobierno, a pesar de que el Ejecutivo rechazó esas acusaciones.

Según denunció la administración, la situación de violencia delincuencial es generada por grupos políticos de oposición con agendas específicas, lo cual constituye una conspiración que viola la Constitución.

La escalda de agresiones estalló contra reformas gubernamentales al seguro social, más tarde derogadas, pero que detuvieron las protestas, a las cuales se sumaron otras demandas políticas.

Conforme a observadores, tales reformas sirvieron de pretexto para poner en marcha un plan dirigido desde el exterior con el objetivo de desestabilizar la nación y provocar el derrocamiento del Estado.

agp/lla

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