Dimite presidente de Petrobras, como exigían petroleros de Brasil

Brasilia, 1 jun (PL) La estatal brasileña Petrobas anunció hoy la dimisión del presidente Pedro Parente, responsable de la implantación de una política de precios sujeta a los vaivenes del mercado internacional que provocó sendas huelgas de camioneros y petroleros.

En una breve nota, la empresa explicó que la nominación de un CEO interino será examinada por el Consejo de Administración a lo largo del día de hoy y anticipó que la composición de la directoria ejecutiva de la compañía no sufrirá ninguna alteración.

Al presentar su renuncia ‘irrevocable e irretractable’ al presidente brasileño, Michel Temer, -quien lo situó al frente de la empresa en julio de 2016- Parente admitió que la huelga de 11 días de los camioneros y sus graves consecuencias para la vida del país ‘colocaron la política de precios de la Petrobras bajo intenso cuestionamiento’.

Señaló asimismo que para solucionar el paro el ejecutivo optó por la subvención al consumidor de diesel y alertó que ‘está claro que nuevas discusiones serán necesarias’, por lo cual su presencia al frente de la empresa ‘dejó de ser positiva y de contribuir para la construcción de las alternativas que el gobierno tiene por delante’.

Antes que Parente el miércoles último había renunciado uno de los integrantes del grupo defensor de la privatización de Petrobras, José Alberto de Paula Torres Lima, consejero ligado hace más de 27 años a la compañía Shell.

La dejación del cargo fue valorada por Cibele Vieira, dirigente de la Federación Única de los Petroleros (FUP) y de la Central Única de los Trabajadores (CUT) en Sao Paulo, como una victoria del movimiento huelguista iniciado pocas horas antes.

La FUP inició el 30 de mayo último una paralización de advertencia de 72 horas, pese a que el Tribunal Superior del Trabajo (TST) declarara ilegal la medida por considerarla abusiva y con fines políticos.

El paro, suspendido ayer, reivindicaba la disminución de los precios de todos los combustibles, el fin de la privatización de Petrobras y la inmediata salida de Parente, conocido a comienzos de los años 2000 como el ministro del apagón.

Al convocar a la huelga, la FUP subrayó que Parente, el ‘gran gestor’ que el mercado y los medios defienden, está llevando a Brasil a la bancarrota y sacrificando al pueblo, que es quien paga la cuenta de la política de precios de derivados indexada al dólar y al barril de petróleo, la cual beneficia directamente a las importadoras.

Por más que Parente y el gobierno de Michel Temer, al cual sirve, quieran concretar el proyecto de privatización de la petrolífera brasileña, Petrobras es todavía una empresa pública, insistía el texto, que desestimó un mensaje enviado por el directivo a los petroleros instándolos a pensar en las consecuencias que podrían derivarse del paro.

mgt/mpm

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