Convicto paramilitar apoya a Vargas lleras desde su prisión

Vía Libre
Y Cristo, de espaldas
Renson Said

La semana pasada, el viernes 18 de mayo, a las tres de la tarde, docentes de varios colegios de la ciudad de Cúcuta fueron citados en el barrio Lleras, para asistir a una reunión obligada con Ramiro Suárez Corzo vía Skype. Allí estuvo presente Jairo Cristo, Representante electo a la Cámara por Cambio Radical y brazo derecho de Ramiro Suárez.

En esa reunión (como es su costumbre) Ramiro Suárez humilla a los docentes y los amenaza con no renovarles el contrato laboral (los profesores tienen contrato de dos meses) si no consiguen, cada uno, 50 votos para el candidato a la presidencia Germán Vargas Lleras en las próximas elecciones. Un docente logró grabar la reunión con su teléfono celular y allí se oye, perfectamente, las indicaciones de  Ramiro Suárez:

“Primero les digo una cosa: ustedes no son un colegio oficial, son un privado (sic), a ustedes los mandamos nosotros, los manda el alcalde, los mando yo, bueno son cuota política de nosotros”.

Ramiro Suárez se queja de que ha convocado dos veces a esa reunión y los docentes no han ido, entonces, levanta la voz de condenado, de hombre que tiene la garganta y las manos encostradas de sangre, y sentencia:

“No dejo renovar ningún contrato (si no consiguen los 50 votos por cabeza), porque ahí tengo 180 hojas de vida de profesores de los que salieron ahorita”.

Ramiro se refiere a que hay 180 docentes esperando que los contraten. De modo que si no consiguen cada uno 50 votos para Germán Vargas Lleras serán reemplazados por cualquiera de las 180 hojas de vida que reposan sobre un escritorio en su celda de convicto. Hay muchos, según Suárez Corzo, que ya están trabajando gratis en la campaña con la esperanza de que luego sean nombrados.

Ramiro Suárez aspira a conseguir 150 mil votos para Vargas Lleras y tiene todo un plan diseñado para este domingo: transporte, camisetas, refrigerios, dinero. Y un coordinador en cada zona electoral que estará vestido con camiseta amarilla.

-“ustedes se ubican y dicen yo soy profesor del colegio tal y vengo aquí a cumplir”. Es el santo y seña que Ramiro le pide a los docentes.

Varios de los docentes con lo que pude hablar me dicen que tienen que llenar una planilla con el nombre y la cédula del votante para poder identificar, de ese modo, el sitio de votación, y así poder llevar un control de los votos. Todos guardaron silencio durante la reunión por temor a perder el puesto. ¡Pobres maestros! No solo les pagan mal y con retraso, sino que además, están en una encrucijada ética: la naturaleza de un docente es educar para la libertad, sin embargo, se sienten propiedad de un reo que piensa por ellos, que decide por ellos y que los involucra, contra su voluntad, en por lo menos, tres delitos: aquí se configura el  constreñimiento al sufragante, corrupción al sufragante y tráfico de votos.

Al mismo tiempo, todos saben que es imposible conseguir 50 votos de aquí al domingo. Muchos están buscando otro empleo. Los más devotos, esperan un milagro. El milagro solo lo puede hacer Cristo. Pero Jairo Cristo no hace milagros, es otro peón de Ramiro Suárez que puso sus intereses políticos y su dignidad, por encima de su gremio y su gente. Mi opinión es que no hagan nada, que no busquen los votos. Que denuncien el clientelismo y la corrupción del gobierno por Skipe. Que nos echen a las calles a la protesta incendiaria. Ya es hora de que todos los Ramiros Suárez  de esta ciudad no tengan una segunda oportunidad sobre las urnas.

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