Grupo de Lima y sus mentiras pretenciosas contra Venezuela

Por Ernesto Wong Maestre (*)

Qui si convien lasciare ogni sospetto;
Ogni vilta convien che qui sia morta (**).

Un grupo de gobiernos de esta región, convocados por el gobierno estadounidense de Donald Trump a través del ejecutivo de Perú, se reunieron el mes de agosto pasado en Lima y solo doce de ellos firmaron una declaración contra el pueblo de Venezuela quien lleva casi veinte años construyendo, en la Patria de Simón Bolívar, un proceso de transformaciones sociales muy referenciado por otros pueblos porque está orientado al socialismo.

A partir de esa declaración que está sirviendo de base y de “compromiso”, esos doce gobiernos continúan actuando en la esfera mediática con impacto en la geopolítica según se lo exija EEUU e inmiscuyéndose en los asuntos internos de Venezuela, los que solo incumben a su pueblo por no atentar contra la paz ni la seguridad de la región y mucho menos del mundo sino al contrario, las fortalece con los proyectos venezolanos de solidaridad internacional.

Por tal razón y actuando en apego a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que establece en su artículo 326 el principio de corresponsabilidad como fundamento de la seguridad de la Nación, se dedica este articulo a someter a critica tal declaración y en posteriores artículos continuar con las siguientes comunicaciones públicas de ese grupo de gobiernos (doce) pues con la crítica se alerta de las consecuencias de esas acciones que pueden provocar sumir a la región en un caos semejante al que ocurre en el Medio Oriente, iniciado por ese complejo militar-financiero-comunicacional dominante de las estructuras de poder de EEUU.

Referente a la declaración emitida por algunos gobiernos de la región el 8 de agosto de 2017 desde Lima, Perú, en contra del gobierno constitucional de Nicolás Maduro, es necesario observar que se lanza luego de varios meses de violación flagrante de las leyes venezolanas por parte de las organizaciones políticas opositoras que con sus acciones violentas e ilegales provocaron la muerte de más de cien personas indefensas, algunas de ellas quemadas vivas en medio de orgías públicas y símbolos fascistas. Es significativo que estos hechos nunca hayan sido censurados por ninguno de los gobiernos firmantes de la declaración de Lima, deleznable a todas luces, y mucho menos por la OEA, lo que hace sospechar de que ese grupo de gobiernos se identifica con el uso de los medios violentos para alcanzar sus fines, de forma muy parecida al comportamiento de los gobiernos de EEUU.

En las líneas siguientes se evaluará el por qué resulta una declaración vil e indigna de gobiernos supuestamente honestos y democráticos al utilizar sofismas y falsedades como base de sus juicios, construidos con matrices mediáticas imperiales con las que tratan de desprestigiar a la Revolución Venezolana, la más pacífica de las que se hayan conocido en este lado del mundo, surgida de un proceso eleccionario en 1998 y legitimada por otros veinte procesos electorales en los cuales participaron las fuerzas políticas opositoras. Es obvio que también con esas mentiras tratan de crear condiciones para derrocar a Maduro y la Revolución enfocada al socialismo, entroncando esa declaración pública con el interés manifiesto del gobierno estadounidense de lograr ilegalmente “el cambio de régimen” en Venezuela como antesala política para volver a apropiarse de las riquezas minerales y recursos energéticos del país andino caribeño, con lo cual EEUU reforzaría su ofensiva de dominación en Suramérica por lo que sus pueblos retrocederían cien años en lo que concierne a la libertad, independencia y autodeterminación.

La primera afirmación falsa de toda falsedad

Entre las premisas falsas de la declaración de Lima se encuentra la afirmación de que el “orden democrático” en Venezuela está roto. Ese juicio no tiene sustento en la realidad y sí en campañas de desinformación lanzadas desde la Casa Blanca. ¿Cómo puede haberse roto el orden constitucional si todo lo que hace el gobierno de Maduro está soportado en los preceptos y normas constitucionales aprobadas por el pueblo y las leyes venezolanas legisladas en función de los intereses del pueblo?¿estarán pensando esos gobiernos en sus leyes draconianas o en su tipo de democracia burguesa que les permite mantener el poder en función de los grupos de poder económico y de las élites políticas de sus países? Nunca como ahora el orden democrático (poder del pueblo) está más fortalecido en Venezuela. Ahora es que ese poder popular garantiza, como lo viene haciendo por casi dos décadas, salud, seguridad social y educación gratuita para todos y todas, y que las riquezas petroleras se distribuyen más justamente entre todos los sectores sociales. Si ahora hay dificultades en algunos servicios y con los altos precios de los productos y servicios privados es porque varios de los gobiernos del Grupo de Lima (GdL), como los de Colombia, Argentina, Paraguay, Brasil, Chile, Costa Rica, México o Perú se han confabulado y conspirado con el gobierno de Donald Trump para dañar la economía de Venezuela, lo cual ha sido del agrado de ese imperio porque va a tono con sus objetivos expansionistas explotadores, tal y como lo confesó recientemente el propio secretario de Estado yanqui, Rex Tillerson, en su macabra gira por la región.

La segunda mentira de naturaleza neófita o cruel

………………………….. siga leyendo la crítica a las otras trece mentiras en: 

  https://profewong.blogspot.com/2018/02/grupo-de-lima-y-sus-mentiras.html

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