Ultraderecha reaccionaria en desespero ataca vilmente en la campaña electoral

Por: Hernán Durango.
Bogotá.

El ataque al candidato presidencial Rodrigo Londoño, ocurrido en ciudades como Armenia, Quindío y Cali y Yumbo, en el departamento del Valle del Cauca, reflejan el alto grado de desespero de los sectores más rancios y reaccionarios de la ultraderecha al ver que nuevas fuerzas en el país le quitan terreno y probablemente en las elecciones del domingo 11 de marzo le arrebatarán curules al parlamento colombiano.

Los ataques en mención han merecido amplio repudio en el país y cada vez más voces de sectores mesurados se levantan para exigir al Gobierno Nacional que brinde plenas garantías para el ejercicio político de todos los sectores políticos presentes en la contienda electoral.

Los últimos sucesos se presentaron frente a la Cas del Periodista en Cali y la sede del Sindicato de la Industria de la Construcción -Sutimac-, lugares donde Londoño realizaría encuentros con ciudadanos para exponer su programa de gobierno. Hordas de fanáticos uribistas agredieron violentamente estos eventos. La banda agresora actúo con un comportamiento delincuencial, lanzando piedras y objetos contundentes contra la sede del sindicato con resultado de destrozos y heridos.

Mediante un pronunciamiento público a la comunidad nacional e internacional Jaime Caycedo, secretario general del Partido Comunista Colombiano y dirigente de la Unión Patriótica UP asegura que estos actos de agresión contra activistas y directivos del nuevo partido Farc indican una acción sistemática, programada, organizada y estimulada por conocidos voceros de la ultraderecha colombiana.

Jaime Caycedo, quien desmiente las afirmaciones de Rafael Pardo, Ministro del Posconflicto y del editorial del Diario El Espectador de febrero 6, en las cuales este alto funcionario, editorialistas y provocadores contra la paz “coinciden en atenuar la gravedad de conductas que terminan favoreciendo delitos contra la libertad de reunión y expresión ciudadanas y estimulando asonadas que ponen en riesgo la vida y la integridad de compatriotas o daños de bienes inmuebles y vehículos”. Y agrega en el documento “es más asombroso aún que el Código de Policía que se aplica con rigor extremo a las protestas cívicas, estudiantiles, de vendedores ambulantes o campesinas, se vuelve tolerante ante las agresiones violentas contra quienes han decidido actuar sin armas en democracia”.
Los condenables sucesos de Cali y Yumbo hacen necesario un viraje en el modo de hacer efectivas las garantías para todos, reclamó Caycedo a las autoridades.

Otras voces critican la actitud y relación de medios masivos de comunicación como RCN y CARACOL con algunos mercenarios, sicarios mediáticos y meretrices de la desinformación y señalan entre estos a Herbin Hoyos y Dario Arismendi, quienes sin tapujos ponen su cuota para volver trizas los acuerdos de paz en Colombia. Tambien denuncian como uno de los instigadores de las asonadas en el Valle a “gran vocero del uribismo”, Daniel Garcia Arizabaleta, exfuncionario público del gobierno Uribe Vélez, destituido e inhabilitado por la Procuraduría por corrupto e investigado actualmente en el proceso de Odebrecht.

La situación de amenazas es tan grave en las regiones del país que algunos líderes regionales de las campañas políticas afines a sectores democráticos y progresistas, especialmente de los candidatos Gustavo Petro Urrego y Carlos Caycedo Omar y los integrantes de las Lista por la Decencia, quienes alertan por informes que se tienen de la intención de los grupos de la ultraderecha fascista de extender esos ataques en los actos políticos previstos para los próximos días, en diferentes ciudades, por lo que llaman a la ciudadanía a redoblar el apoyo y acompañamiento a Petro y demás aspirantes, estar vigilantes y exigir a las autoridades que se ejecuten amplios operativos para impedir hechos bochornosos y lamentables.

Ya sucedió en la ciudad de Ciénaga, departamento del Magdalena, contra el Dr. Carlos Caycedo, precandidato presidencial de Fuerza Ciudadana, donde fue agredida por jóvenes al parecer pagados por politiqueros uribistas y vargaslleristas, una manifestación de apoyo. En Bogotá, también comenzó esa andanada por parte de algunos concejales del Distrito Capital y el alcalde Peñalosa, quien pretende seguir gobernando con el retrovisor, lanzando toda el agua sucia del desgobierno de su administración al candidato presidencial Gustavo Petro, quien hoy puntea en las encuestas y preferencias.

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