Europa y el acecho del buitre terrorista en 2017

Por Rachel Pereda Puñales*

La Habana (PL) Europa se prepara para recibir el 2018, aunque el acecho terrorista ensombrece los festejos navideños. La reciente amenaza del grupo Estado Islámico (EI) en países como Reino Unido, Alemania y Francia para despedir el año viejo, preocupa al bloque regional.

Las imágenes del EI circulan por estos días a través de las redes sociales y muestran a Santa Claus de rodillas con las manos atadas y a un miembro de la banda detrás de él, en lo que parece ser la calle Regent, en Londres.

El temor aumenta como resultado de la experiencia del ataque en la discoteca de Estambul por estas fechas en 2016, cuando un terrorista asesinó con un fusil de asalto a 39 personas, entre ellas a 16 extranjeros, y dejó al menos 70 heridos.

Desde ese momento, este año comenzó con la alarma terrorista activada y la incertidumbre de próximos ataques en el continente.

Luego de un atentado ocurrido el 22 de mayo durante un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande en el estadio Manchester Arena, donde perdieron la vida más de 20 personas, el miedo aumentó entre los ciudadanos europeos y el peligro se confirmó como parte inseparable de la rutina cotidiana en el continente.

Cuando el 19 de junio los británicos vivieron su cuarto crimen en menos de 12 semanas, los pronósticos a mediados del 2017 no eran favorables. En esa ocasión, un individuo atropelló con su furgoneta a varios fieles a la salida de una mezquita en Finsbury Park, al norte de Londres, lo cual provocó la muerte de una persona y alrededor de 10 heridos.

Con anterioridad, criminales extremistas arrollaron a decenas de peatones en el puente de Londres y Westminster y luego acuchillaron a varias personas, incluido un agente del Parlamento británico. Con fecha del 22 de marzo y el 3 de junio, el saldo de los acontecimientos fue de 14 muertos y más de 50 heridos.

Durante la Cumbre de la Unión Europea (UE) en el mes de junio, los jefes de Estado y Gobierno de los países miembros valoraron el extremismo como una de sus principales preocupaciones.

En ese encuentro, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, destacó que ‘estamos totalmente determinados a proteger a nuestro pueblo’.

La primera ministra británica, Theresa May, consideró esas acciones como un recordatorio de que el terrorismo, el extremismo y el odio pueden adoptar muchas formas. Aunque los escenarios varíen, la determinación a la hora de combatirlos debe ser la misma, afirmó la mandataria.

De igual modo, la jefa de la Policía Metropolitana de Londres, Cressida Dick, aseveró que la amenaza del terrorismo es una nueva realidad, la cual transformará a la sociedad, y reconoció un nivel sin precedentes de acciones extremistas.

El ambiente de incertidumbre en el bloque europeo aumentó con el atentado en la Estación Central de Bruselas, donde un individuo explotó, aunque con baja intensidad, una maleta con clavos y pequeñas botellas de gas, en la noche del 20 de junio.

Un día antes, un hombre intentó cometer una agresión contra una patrulla de gendarmes en los Campos Elíseos de Francia. Ambos atacantes murieron durante sus acciones extremistas.

Los múltiples atentados en diferentes latitudes demuestran, a medida que pasan los años, que la situación es cada vez más insostenible.

Llegó el jueves 17 de agosto, justo al mediodía, y quienes paseaban a esa hora por la concurrida zona de La Rambla, en la ciudad de Barcelona, fueron víctimas del ataque de un extremista, el cual lanzó contra la multitud una camioneta que conducía y provocó 13 muertos así como más de cincuenta heridos.

Según la base de datos de terrorismo global de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, desde el 2004 hasta el mes de agosto de este año ocurrieron un total de 47 atentados, cobrándose la vida de 618 personas en los países de Europa occidental.

En este periodo, el país que mayor número de víctimas presentó es Francia, con un total de 251. De igual modo, le siguen España con 206; Reino Unido con 90; Bélgica con 39; Alemania con 15; Suecia con 6; Dinamarca con 3 e Italia con 2 muertos.

Durante la reunión del Consejo Europeo de octubre, los líderes comunitarios reanudaron el diálogo sobre la cooperación estructurada permanente en materia de defensa y lograron un acuerdo con el fin de lograr mayor unidad a la hora de enfrentar los ataques en la región.

‘Es la unidad lo que nos hará vencer’, expresó la alta representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini.

Lamentablemente, en el tema de la seguridad siempre habrá alguna posibilidad de riesgo. Sin embargo, con estrategias mejor diseñadas, se puede dificultar la manera de actuar de los atacantes.

Por su parte, la Fiscalía belga destacó la posibilidad de que varios de los ataques terroristas ocurridos en el bloque europeo en los últimos años, pudieran formar parte de una operación única del grupo Estado Islámico.

Durante una entrevista de radio, el fiscal federal belga, Frédéric Van Leeuw, destacó los avances de la investigación relacionada con el tema y que se realiza en gran parte en Bélgica.

‘Nos damos cuenta de que, efectivamente, acontecimientos como la célula extremista desmantelada en la ciudad de Verviers, el atentado en el tren Thalys y los hechos de París y Bruselas, se entrelazan’, precisó el magistrado.

Mientras, el presidente de los servicios secretos alemanes del interior, Hans-Georg Maassen, aseguró que su país, y Europa en general, son el blanco de atentados terroristas a corto y mediano plazos.

El también responsable de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), consideró que Alemania se encuentra ‘en el foco’ principal del islamismo extremo, que en el último año azotó con fuerza a los países más prominentes del Viejo Continente.

En diciembre de 2016 un mercado navideño en Berlín fue centro de un atentado, que dejó un saldo de 12 muertos y medio centenar de heridos.

Asimismo, Maassen precisó que los principales retos para los servicios de inteligencia europeos se encuentran en las múltiples variantes del Estado Islámico para causar terror, desde los fanáticos dispersos que usan cuchillos, hachas o camiones hasta comandos de élite armados con fusiles de asalto y explosivos, entre otros.

Un elemento esencial, según el funcionario, es el hecho de que las redes sociales y demás sitios webs se convierten en la actualidad en una vía muy fructífera para adoctrinar y fanatizar a futuros milicianos, en su mayoría jóvenes.

El Papa Juan Pablo II expresó que ‘el terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad’.

De cualquier manera, el 2017 mostró a los países la necesidad de una perspectiva amplia para entender todos los matices del fenómeno terrorista.

Para el 2018, la tarea pendiente es continuar en el camino de entender que el terror es un problema global, y solo se puede enfrentar desde la unidad y el intercambio de soluciones entre las naciones de la región.

* Periodista de la Redacción Europa de Prensa Latina.

Em/ort/rp

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