“La Revolución no es un proceso de fanáticos, la Revolución es un proceso consciente”: José Ángel Maury de Toro

En el marco del primer seminario internacional de políticas públicas de la juventud, evento realizado el pasado 11 de agosto en Ibagué (Tolima),  participó José Ángel Maury de Toro de nacionalidad cubana, quien expuso con suma claridad la política social que ha implementado este país a partir de 1959, cuando triunfa la primera revolución Socialista en América Latina.

La política social para la juventud asumida por la histórica Revolución Socialista, a 90 millas del imperialismo norteamericano, se basa en cuatro aspectos fundamentales, según explica el joven cubano: Educación, empleo, cultura y deporte.

Los hechos son elocuentes: Antes de la Revolución existía en esta isla ubicada  en golfo de Méjico, un analfabetismo tasado en el 30 por ciento. La isla era un burdel de los gringos y las cifras de mortalidad infantil por inanición eran altas. Imperaba la prostitución por necesidad económica y los ancianos estaban condenados a morir en el más brutal abandono por parte del Estado. Existía el apartheid y la discriminación era el pan nuestro de cada día.

La revolución socialista ha ido construyendo un país humano al alcance de todos y todas sin privilegios de ninguna naturaleza, a pesar del inhumano y primitivo bloqueo económico. Las cifras y hechos son elocuentes y así lo anota José Ángel Maury de Toro, con elocuencia al referirse al papel fundamental del pueblo, especialmente de la juventud, con el liderazgo de Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Aidé Santamaría, entre otros.

El 22 de diciembre de 1961 – dice – Cuba se convirtió en el primer territorio libre de analfabetismo en América. Participaron activamente los jóvenes incluso, niños entre los 13 y 14 años. El eslogan era llamativo: “No crea, lee, lee, prepárate”.

Es decir, desde un principio la revolución cubana, colocó en el centro de su máxima preocupación el ser humano y dentro de esos humanos, a la juventud. Política que no ha variado a pesar del cruel cerco económico que significa el bloqueo desalmado de los Estados Unidos que posa en el mundo de país civilizado.

La revolución no se ha terminado de hacer en Cuba, se sigue desarrollando y la juventud sigue siendo el eje fundamental, el hilo conductor. Una juventud culta, humana, honesta, instruida, internacionalista, conocedora de su pasado y promisora al mirar hacia el futuro.

La intervención de Maury de Toro en el teatro Tolima de la ciudad musical de Colombia, teatro abarrotado de juventud, fue recibida con atronadores aplausos. A pesar de las dificultades del sonido, la página web: www.pacocol.org registró esta intervención que puede convertirse en documento de estudio para todos los pueblos del mundo que luchan contra el capitalismo y por el socialismo. La intervención es la siguiente:

“Agradecimientos al XIX festival de la juventud y los estudiantes, a la coordinación nacional del XI festival nacional de juventud y a la alcaldía de Ibagué por la invitación realizada y la posibilidad de compartir con ustedes nuestra experiencia:

Yo vengo de Cuba, Cuba es una pequeña isla del golfo de Méjico que en el año 59 decidió apartarse de las recetas del capitalismo para construir una sociedad socialista. Decidió por sí misma, con su propio pueblo, construir una sociedad donde se tuviera al ser humano como centro de todas las políticas que se determinaron en esta sociedad.

La revolución socialista cubana primeramente debemos destacar que surge en el año 59 y quienes llevan a cabo el triunfo de la revolución son jóvenes. Estamos hablando que cuando triunfa la revolución cubana en el año 59, por ejemplo, Fidel Castro, el líder de nuestra revolución solamente tenía 33 años, Ernesto Che Guevara, que fue otro de los grandes comandantes de la revolución cubana, solamente tenía 28 años. O sea, estamos hablando que desde sus inicios, la revolución cubana fue construida por jóvenes, los bancos fueron los jóvenes, el centro de todas las políticas de juventudes.

Desde Cuba, la experiencia nuestra, ha demostrado que se necesita para las políticas sociales incluyendo la de los jóvenes, que haya una importante voluntad del gobierno para el trabajo con las políticas sociales y, por supuesto, con la juventud.

Y es necesario sin ningún tipo de cuestionamiento no discriminar a nadie en la sociedad, ver a todos los ciudadanos con los mismos derechos, las mismas posibilidades, las mismas oportunidades de desarrollo.

Es así, como en nuestro país en el año 1961, se inicia una campaña nacional de alfabetización. Fíjese: La revolución triunfa en el año 1959, dos años después, una de las primeras grandes cosas que hace la revolución para iniciar este proceso de transformación social, es alfabetizar a toda la población.

Estamos hablando de que en Cuba, existía un 30 por ciento de analfabetismo en el año 1959 y en el año 1961, el 22 de diciembre, se declara a la isla de Cuba, esa pequeñita isla en el golfo de Méjico, como el primer territorio libre de analfabetismo en América.

Fíjese qué interesante: Los que llevaron a cabo esta campaña de alfabetización, los que fueron a los lugares más recónditos, donde nunca había habido una escuela, los que fueron a los lugares más intrincados, donde el campesino no tenía recursos para llegar a las grandes ciudades y a los grandes poblados para satisfacer las necesidades de sus hijos, los que le dieron educación y les enseñaron a leer a todos los ciudadanos cubanos, sin discriminación de edad, de género, ni de ningún otro tipo de discriminación, ni religiosa, ni de ningún tipo. Incluso, sin que estuviera de acuerdo con la revolución. A todos se les dio la oportunidad de alfabetizarse y el 22 de diciembre, Cuba se declara primer territorio libre de analfabetismo en América.

¿Quiénes protagonizaron esa hazaña? Los jóvenes. Tuvimos alfabetizadores de 14 años, 13 años, jóvenes de 20 y tantos años, en los estribos universitarios de 16, 17, 18 años. O sea, desde que inicia la revolución cubana, ese proceso tan importante de transformación social, lo protagonizan los jóvenes, con beneficio no solo para los jóvenes, sino para toda la población.

Es así, como se define en Cuba la línea conductora para las políticas de juventud, se define a la educación. Eso que decía el profesor Fabián Acosta de la importancia de que todos tuvieran acceso a la educación, de la importancia de que no hubiera desigualdades en las oportunidades a ingresar a la educación, ese es el primer paso que defiende nuestro gobierno, nuestra revolución socialista en materia de políticas de juventud.

Lo importante es darle a este joven preparación, cultura, que él sepa qué es lo mejor para su desarrollo. Había un eslogan a principio de la revolución que decía: “La revolución te dice lee, no cree”. Anterior a la revolución, todos los gobiernos de turno que ponía el sistema capitalista, por supuesto lacayo y subordinado a los intereses de los Estados Unidos, todos eran promesas, y vamos a hacer y vamos a hacer. La revolución de te dice: “No crea, lee, lee, prepárate”.

Y bajo esta premisa primero con la educación como línea principal para las políticas públicas de juventud y después el empleo a los jóvenes es la línea principal que se sigue para las políticas públicas en Cuba.

Por lo tanto, la política de juventud de Cuba está muy ligada a la revolución cultural que inició en 1959, a la capacidad de que ese hombre, empezando por la educación y el empleo, después tuviera acceso a la cultura, después tuviera acceso al deporte y tuviera acceso a otro grupo importante de garantías que le dan también calidad de vida.

Es así en todo este proceso que en el año 1978, se aprueba en Cuba como muestra irrefutable de la voluntad política del gobierno revolucionario de la protección hacia la niñez y la juventud, se aprueba la ley 16, que se denominó: “Código de la niñez y la juventud”.

Textualmente dice el objetivo de esta ley, que tiene relación con lo que hablaba el profesor Fabián Acosta, con respecto a dejar establecido qué tipo de joven quiere la sociedad. Dice el objetivo de este código: Regular la participación de los niños y jóvenes menores de 30 años, en la construcción de la nueva sociedad.

Miren, este código lo primero que dice es: Regular la participación de los niños y jóvenes menos de 30 años en la construcción de la sociedad. Ahí está explicito lo primero y continuar haciendo a lo largo de la historia de la revolución: Los jóvenes son los principales protagonistas y creadores de esa política de juventud y de esa sociedad.

Segundo, establecer las obligaciones de las personas, organismos e instituciones que intervienen en su educación en todas las estructuras de la sociedad que intervienen en la formación de un joven con el objetivo de promover la formación de la personalidad Comunista de las jóvenes generaciones.

O sea, nuestro gobierno, nuestro país, mantiene vigente el modelo de hombre que considera principal en la construcción de nuestra sociedad, el modelo de hombre, es hacer un modelo de joven Comunista, donde esté un grupo de valores muy propio de los seres humanos y que por supuesto enriquecen esta formación.

Ahora bien, todo el mundo conoce aquí en nuestra revolución, bueno la historia que tiene que América Latina completa, se puso a los pies de los Estados Unidos, que le dio la espalda en el año 61, sepultó la OEA a Cuba, pasaron 50 años y la OEA es la Organización de los Estados Americanos, ésta después de 50 años fue que derogó ese acuerdo reconociendo que Cuba tenía el legítimo derecho de constituirse y de construir la sociedad que su pueblo había determinado.

Por supuesto todos estos años recibimos la vida de la Unión Soviética, nos calificaron que éramos satélites de la Unión Soviética, satélite Comunista y todo lo que conocemos que se habla y se manipula sobre la sociedad Comunista.

En el año 91, todo el mundo sabe lo que pasó: Desaparece la Unión Soviética. Desaparece la Europa del Este, la Europa Socialista. Nosotros perdimos en Cuba el 85 por ciento de nuestro comercio internacional. Es lo mismo que decirle a usted: Yo te voy a dar a ti anualmente 100 pesos, con eso te alcanza y te sobra para vivir. Y de un día para otro te diga: Ahora vas a tener que recibir solo 15 pesos. O sea, con el 15 por ciento, solamente de nuestro comercio internacional a partir del año 91, la revolución decidió mantener sus conquistas sociales. Había una premisa que decía: La tesis fundamental en aquel difícil momento, era que al menos tenía que existir un aula con pizarrón y un maestro para impartir clases a cualquier nivel, pero que no podía detenerse los procesos educativos y de formación.

Fíjense, aun estando en las difíciles condiciones económicas, la solución para salir de la crisis nunca fue recortando las posibilidades de ingreso a la educación o los beneficios de la salud. Al contrario. Era tratar de mantener y mucha vinculación que se tuvo en ese período con la juventud para que entendiera el período que estábamos viviendo y conscientemente, porque la revolución es eso, la revolución no es un proceso de fanáticos, la revolución es un proceso consciente. Los jóvenes se incorporaron conscientemente a seguir construyendo el camino socialista que se había decidido en el año 1959.

A partir del año 2000, con una mejor situación Fidel propone la creación de un grupo importante de programas de corte social para poder rescatar a muchos jóvenes que durante la década de 1990, se habían perdido producto de toda esta crisis que habíamos enfrentado en toda la sociedad y que por supuesto también incluía la educación. En el año 2000, el grupo de trabajo social de la enseñanza de lograr vincular realmente a los intereses de los jóvenes y se logra promover.

Y en el año 2010, en mí país, se decide reestructurar y definir una estrategia de desarrollo económico con nuestros propios esfuerzos. Se llama: “Lineamientos nuevos de la política económica y social de la revolución”. En el año 2011, se aprueba en ese proyecto de país, fíjese: estamos hablando de 2010, 2011, ya han pasado 50 años desde el año 59, en ese proceso de lineamiento.

No se puede dejar de destacar que los jóvenes mayores de 16 años, también participaron en ese proyecto de país que queremos. Y lo que se está desarrollando hoy y siete años después, que va encaminado a una sociedad socialista, sostenible y próspera es sobre la base de mantener las conquistas sociales, de mantener la educación y por supuesto, continuar contribuyendo la juventud, continuar contribuyendo a las nuevas generaciones con una inversión necesaria para el futuro de la juventud del país.

Entonces, en este momento estamos reestructurando y actualizando el código de la niñez y la juventud, que les comentaba, y poder actualizarlo a las condiciones concretas.

Ahora bien, en resumen decir: Primero, consideramos que para política pública de juventud efectiva, según la experiencia cubana, todos están invitados a ir a mi país y conocer la realidad palpable de lo que vive un joven, con derechos y garantías para su desarrollo.

En mi país, no se piense que todo el mundo está de acuerdo con la revolución, en mi país hay jóvenes que deciden coger e irse del país porque ven su futuro de vida en otra sociedad. Felicidades. Pero la revolución le dio la posibilidad de ser libre de pensamiento. José Martí decía: “Ser culto para ser libre”.

Eso es lo que se ha dedicado todos los años la revolución de mi país. Avala a las personas, a los seres humanos, la libertad de pensamiento, la libertad de cultura y educación y decidir cuáles son sus aspiraciones.

Resumo en cuatro puntos lo que para nosotros consideramos que tiene que ser imprescindible para una política efectiva de juventud, según la experiencia cubana: Primero, incluir y establecer la política de juventud desde el Estado para que no dependa del gobierno de turno. Eso me da garantía, ese da estabilidad y sostenibilidad de una política aprobada y no depende de que venga un gobierno u otro, a echar y poner según sus intereses.

Segundo, incluir a las nuevas generaciones y a todas las juventudes a todas las juventudes y quiero hacer énfasis en eso, en la construcción de políticas hacia la juventud, que se sientan los jóvenes parte del proceso de construcción del mismo. Proteger a las personas vulnerables también es otro objetivo importante, a los jóvenes y a las mujeres solteras, igual que los ancianos y las personas de la tercera edad, donde los jóvenes son parte de la población vulnerable. Proteger a los jóvenes en el tema empleo, seguridad social; aplicar esto con independencia de los intereses del gobierno, teniendo en cuenta los intereses de los jóvenes.

Y, algo interesante en América Latina hoy, y pienso que Colombia está separado de esto, es el tono demográfico que es la explosión de las nuevas generaciones de jóvenes en nuestro continente donde consideramos que invertir en el bono demográfico es invertir en el país. O sea, invertir en los jóvenes es invertir en el país. Esto por supuesto demanda recursos del gobierno para invertir en la juventud que significa invertir en el desarrollo del país.

Para finalizar, solo me resta ofrecerles nuestra colaboración incondicional desde Cuba, desde nuestras instituciones, centros de investigaciones, organización y movimientos juveniles para continuar aportando y contribuyendo a la construcción de una Colombia en paz y a la vez, una América Latina de paz”.

Muchísimas gracias.

Anuncios