Carta a Leopoldo López de una Revolucionaria

Por: Zulika King | Domingo, 09/07/2017 07:19 PM | 

Ante todo quisiera felicitarle por la decisión tomada por el TSJ, como máximo órgano de justicia del país, que le permitió a usted reunirse nuevamente con su esposa y pequeños hijos. Lo mismo no pueden decir las víctimas de las guarimbas de 2014, esas que usted dirigió y llamó “la salida”.

Leopoldo López, ¿sabe usted cuánto dolor dejó sembrado en el país y en las familias de las víctimas? Al igual que usted, eran compatriotas. Por si usted sufriera de mala memoria, me permito recordarle las víctimas, que quizás para usted y los suyos no fueron más que daños colaterales de tamaña irresponsable acción.

1. Mariana Ceballos (32 años). Presente.

2. Roberto Annese (33 años). Presente.

3. Franklin Alberto Romero Moncada (44 años). Presente.

4. Miguel Antonio Parra (42 años). Presente.

5. Adriana Urquiola (28 años), con 5 meses de embarazo. Presentes.

6. Juan Orlando Labrador Castiblanco (39 años). Presente.

7. Wilfredo Rey (32 años). Presente.

8. Juan Montoya (51 años). Presente.

9. Argenis Hernández (26 años). Presente.

10. Jhon Rafael Castillo Castillo (23 años). Presente.

11. José Guillén Araque (34 años). Presente.

12. Jesús Enrique Acosta Matute (22 años). Presente.

13. Guillermo Sánchez (42 años). Presente.

14. Angelo Vargas (25 años). Presente.

15. Edicson Daniel Tinoco (24 años). Presente.

16. Gisella Rubilar Figueroa (47 años). Presente.

17. Glidis Karelis Chacón (25 años). Presente.

18. José Gregorio Amaris Castillo (25 años). Presente.

19. Acner Isaac López. Presente.

20. Luis Alejandro Gutiérrez Camargo (26 años). Presente.

21. Deivis José Durán Useche (31 años). Presente.

22. Giovanni Pantoja (29 años). Presente.

23. María Julieta Heredia (89 años). Presente.

24. Eduardo Anzola (29 años). Presente.

25. Joan Quintero (33 años). Presente.

26. Antonio José Valbuena Morales (32 años). Presente.

27. Jimmy Vargas (34 años). Presente.

28. Wilmer Juan Caraballo Amaya (41 años). Presente.

29. José Alejandro Márquez (45 años). Presente.

30. Elvis Rafael Durán De la Rosa (29 años). Presente.

31. Geraldine Moreno Orozco (23 años). Presente.

32. Doris Elena Lobo (41 años). Presente.

33. Arturo Alexis Martínez (54 años). Presente.

34. Julio González. Presente.

35. Génesis Carmona (22 años). Presente.

36. Luzmila Petit de Colina (70 años). Presente.

37. José Ernesto Méndez (17 años). Presente.

38. Roberto Redman (28 años). Presente.

39. Bassil Da Costa (23 años). Presente.

40. Jotaka Valera (26 años). Presente.

41. Johan Pineda (37 años). Presente.

42. Jonathan Martínez (30 años). Presente.

43. Edgar Campos (26 años). Presente.

44. Edgar Pérez (20 años). Presente.

45. Francisco Madrid (31 años). Presente.

46. José Cirilo Darma (27 años). Presente.

47. Jorge Colina (24 años). Presente.

48. Josué Farías (18 años). Presente.

49. Ramzor Bracho (36 años). Presente.

…más otros 107 que hasta el momento van en 2017.

Para todos estos compatriotas asesinados, honor y gloria. Sin importar cuál fuese su tendencia política.

Señor Leopoldo López, usted hoy goza de una medida humanitaria, que le permite disfrutar de los suyos, es decir, de su esposa e hijos y demás familiares. No siendo el caso de todos los compatriotas anteriormente nombrados. Ellos, al igual que usted, tenían familia, hijos, madres, padres, esposas, nietos… que hoy sufren su ausencia.

Quisiera pedirle que hiciera un breve ejercicio de imaginación. Haga ese esfuerzo. Visualice solo un momento a su mujer, madre, padre o hijos degollados por las infames guayas de la muerte que empezaron a ser utilizadas desde 2014 cuando usted llamó a “la salida”. O quizás también pudiese imaginar a su familia con un tiro certero en la frente, como muchos de quienes fueron asesinados de esa manera. O quizás, viniendo a la actualidad, imagine a sus hijos, padres o esposa quemados vivos y apuñalados por el chavismo, sencillamente porque parecen opositores. Por supuesto, eso nunca lo verá de nuestro lado, pues nosotros aprendimos del Gigante, y como revolucionarios nos movemos bajo el precepto humanista; pero no se equivoque, esto no quiere decir que somos pendejos y olvidamos. Y así debe ser.

Imagínese el inmenso dolor que usted ocasionó. Seguro a usted también le invadiría el deseo de venganza si ese mismo dolor lo sufriera usted en este momento ante la pérdida de sus propios hijos o demás familiares.

Claro que la venganza no sería correcta, pues para ello están los órganos de justicia, ¿Verdad? Pero fíjese usted esta ironía: su persona fue presa por daños materiales e incitación a la violencia, pero nunca se le juzgó por todas las muertes ocasionadas por su irresponsable llamado a la salida, lo que evidentemente reúne los supuestos de, como mínimo, homicidio culposo.

Pese a ello, las verdaderas víctimas, porque usted no lo fue, aunque se quiso hacer pasar como víctima de persecución política por parte del Estado, hoy aceptan con respeto e hidalguía la decisión del máximo tribunal de la República donde le otorgan el beneficio de casa por cárcel a usted. Me imagino que ahora sí reconocerá el carácter humanista del Estado venezolano.

Sin duda es el momento para que haga algo correcto y decente en su vida, y se pronuncie enérgicamente condenando a la violencia y haciendo un llamado a la paz, que sea público, notorio y comunicacional su deslinde ante los actuales hechos terroristas que en gran parte están siendo promovidos por su partido Voluntad Popular.

Necesitamos recobrar la paz y tranquilidad que otrora teníamos. Reconozca que usted y su esposa son en gran parte responsables de la pérdida de la misma.

¿Cómo se puede entender que dos personas que como la señora Tintori y usted que se llaman creyentes, católicos, hijos de Dios, se conduzcan con el crucifijo en el pecho y el Diablo en los hechos? ¿No piensa usted en los niños que su mujer lleva a las marchas? Hay videos que así lo prueban. Sometiéndolos a alto riesgo para sus vidas.

Si tan convencido está de que el camino es la violencia para salir del réeeeegimen, ¿por qué entonces usted y su mujer no llevan a sus dos pequeños hijos a las marchas, les ponen una máscara y les dan una pastilla de captagón, como en cambio sí lo hacen con los hijos de otros?

¿Será que ustedes creen que sus hijos valen más que los de los demás? ¡Ah claro! Si mueren estos jóvenes y pequeños en las marchas violentas que ustedes promueven, quedarán como meros “daños colaterales”. A ustedes nunca les ha importado el medio para lograr el fin. Recuerde que los hijos crecen y adquieren conciencia y madurez. Inequívocamente entenderán las cosas y se formarán sus propias opiniones. Y como la historia queda escrita allí para el futuro, segura estoy que esto le supondrá a usted un profundo dolor, cuando ellos entiendan por sí solos que sus padres, pero especialmente usted, fueron responsables de tantas muertes de inocentes y que pudiendo pararlas, no lo hicieron, sino todo lo contrario, las siguieron promoviendo.

Nadie escapa de la historia ni de su lugar en la misma. Eso depende de cada quien y de sus acciones. Aún es tiempo para que se reivindique ante ella y ante su Dios, ese que ustedes mancillan con su accionar inmoral y doble rasero. Le sugiero no siga tentando su suerte, esa que hasta ahora ha tenido, puesto que usted no ha sido más que el tonto útil para ese sector políticamente radical del cual forma parte, que en su afán de acabar con la Revolución Bolivariana son capaces de atentar contra la vida suya, para responsabilizar al gobierno de tal acción. Esto incluiría, a mi modo de ver, hasta a su propia esposa.

Convénzase de que tanto usted, como su mujer, que por cierto me merece el más profundo desprecio, son personas inconvenientes para muchos de los líderes de la oposición. Yo que usted, dormiría con un ojo abierto, y no me confiaría de nadie, mucho menos de aquellos quienes le pudieran visitar en su casa. No sé, digo yo. Usted decidirá si le conviene o no. Ya esto sería su problema.

Por cierto, creo que lo superó con creces Freddy Guevara, nuevo líder indiscutible de Voluntad Popular. Usted quedó como niño de pecho a su lado. Triste aquel discípulo que no supera a su maestro. Nadie sabe para quién trabaja. Sabios dichos de la sabiduría popular.

Cuídese de este elemento, pues Freddy “mariguanita” Guevara, bien conocido así por todo el país, no tendría ningún tipo de prurito a la hora de acabar con lo que se le atraviesa. A buen entendedor pocas palabras.

Leopoldo, usted es un hombre joven, lleno de vida y me atrevo a decir que hasta la cárcel le prestó, pues goza de mejor aspecto. Lo que me intriga es por qué se le otorgó una medida humanitaria por razones de salud. ¿Será que sufre usted de insania mental? Solo su Dios sabrá.

Usted ha demostrado una evidente incapacidad para reconocer las consecuencias y de asumir la responsabilidad de sus propios actos a lo largo del tiempo.

Lo que es verdaderamente repulsivo es lo que hay detrás de sus acciones y de todos los actores políticos que le acompañan. No aceptan que Venezuela tenga un gobierno humanista que vino a dignificar al pueblo, a saldar la deuda social acumulada. Esto atenta contra sus intereses mezquinos de acumulación de riqueza a costa de las grandes mayorías explotadas. Ustedes siempre han sido los amos del valle y pretenden seguir siéndolo; pero la Revolución Bolivariana se les atraviesa en el camino, ¿verdad?

Y no descansarán en base a sus intereses bastardos para acabar con los sueños de millones y con el legado de Hugo Rafael Chávez Frías; pero nosotros, el pueblo revolucionario, tampoco descansaremos, porque aquí está planteada la lucha de clases. Esto, solo a modo de reflexión para usted. Dejen quieto lo que está quieto. Porque tanto da el cántaro al agua, hasta que se revienta.

Por cierto, vaya ahora usted y solicite una reunión extraordinaria de la OEA y denuncie al gobierno bolivariano y al réeeegimen de que está siendo objeto de tortura por parte de su mujer en su actual sitio de reclusión, que es su propia casa. Crea, que todos lo podemos entender. Basta ver el comportamiento de esta señora.

Más allá de las ironías que puedan estar expresadas en esta carta, hay un hecho muy cierto y sentido de mi parte, que es solicitarle que tome conciencia y haga un llamado ya a que cese la violencia. Y exíjale a su mujer que se comporte de manera decente y civilizada y que no use más a los hijos de otros, le repito, para los actos de violencia terrorista. Espero reciba bien esta carta, más allá de las ironías. Agradezca la paciencia del pueblo revolucionario.

Y yo, respetuosa del estado de justicia y de derecho enmarcado en nuestra Carta Magna, acato y respeto absolutamente la decisión tomada por el TSJ, espero usted también la respete y la aprecie.

¡Chávez vivirá mientras el pueblo luche! Téngalo muy presente. ¡Aquí nadie se rinde!

Zulika King

Coordinadora del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza

Domingo, 09 de julio de 2017

 

 

Anuncios