Bombardeos en Afganistán dejan casi 600 bajas civiles en 2016, ONU

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Naciones Unidas, 6 feb (PL) Al menos 590 civiles afganos murieron o sufrieron heridas en 2016 como resultado de bombardeos ejecutados por fuerzas locales o la aviación extranjera, según un reporte de Naciones Unidas divulgado hoy.

La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (Unama) publicó su informe anual sobre el conflicto en el país asiático, documento que refleja una cantidad sin precedentes de víctimas civiles, 11 mil 418, incluyendo cerca de tres mil 500 fatales, atribuidas a la milicia Talibán, las fuerzas gubernamentales y las foráneas.

De acuerdo con el reporte, las bajas de inocentes causadas por bombardeos casi duplican las conocidas en 2015 y superan todas las cifras registradas desde 2009.

Entre las incursiones aéreas con un letal impacto en la población están las que realizaron los drones estadounidenses, una de las acciones más utilizadas en la campaña antiterrorista por la saliente administración de Barack Obama, que la heredó de su antecesor, George W. Bush.

Obama admitió en julio pasado que los vehículos aéreos no tripulados del Pentágono causaron durante sus ocho años de gestión decenas de víctimas civiles en escenarios de conflictos, incluyendo Afganistán, aunque expertos y organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que sus datos se quedaron bien cortos.

El nuevo informe de la Unama generó reacciones inmediatas en altos funcionarios de Naciones Unidas, quienes reclamaron a las partes enfrentadas urgentes medidas para proteger la vida de hombres, mujeres y niños.

Los sectores más vulnerables de la sociedad afgana están pagando el mayor precio por las hostilidades, denunció el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra´ad al Hussein.

En una declaración, el funcionario llamó la atención sobre las más de cuatro décadas de conflicto afgano, con los niños y las mujeres entre los más golpeados por los ataques terroristas, los bombardeos y los combates.

Cada acto de violencia deja una destrucción irreparable en las familias y las comunidades, y por si fueran pocos estos 40 años de guerra, ahora emerge una franquicia del Estado Islámico, lamentó.

Por su parte, el representante especial de la ONU para Afganistán, Tadamichi Yamamoto, instó a los actores de la crisis afgana a hacer los imposible para detener la muerte de civiles.

El asesinato y la mutilación de miles de afganos constituye un escenario horroroso y perfectamente prevenible, insistió.

lma/wmr

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