Expectativa por resultados del diálogo en Venezuela

Por Luis Beatonvenezuela-dialogo-oposic


Caracas, 9 nov (PL) Los resultados del diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela son hoy la comidilla en toda la geografía del país, donde un sentimiento de esperanza trasciende las fronteras políticas y supera a los que apuestan al fracaso.

La víspera, el vicepresidente Ejecutivo de la República, Aristóbulo Istúriz, tocó la mayor preocupación de la población al expresar que el tema de la economía es el nudo gordiano de las negociaciones, las cuales avanzan aquí con el acompañamiento de El Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Sin lugar a dudas, la crisis económica inducida por sectores externos e internos con el propósito de sacar del poder al gobierno del Nicolás Maduro, es lo que más preocupa a la población, que pese a los esfuerzos del Ejecutivo enfrenta precios galopantes en productos de primera necesidad.

Con mucha certeza Istúriz ratificó que ‘el tema central más importante de la mesa debe ser el tema económico, lo demás está en la Constitución’, en alusión a intentos de modificar el rumbo del país con interpretaciones antojadizas de la Carta Magna.

En esta capital y en otros lugares del país llama la atención que a cada aumento de los salarios por parte del Ejecutivo le sigue un alza de los precios de los productos en el sector privado, lo que pudiera establecerse como una guerra sin cuartel en contra de la mayoría de la población de escasos recursos que los gobernantes tratan de proteger.

Para los venezolanos de a pie, la mesa de diálogo puede llegar a algún acuerdo sobre el tema que evite mayores contradicciones y destierre las amenazas de hechos de violencia.

Este martes, el defensor del pueblo, Tarek William Saab, alertó que el fracaso del diálogo por la paz entre el Gobierno y la oposición, resultará fatal para la democracia y estabilidad social de Venezuela.

El funcionario retomó los llamados de analistas y medios políticos que piden tener paciencia porque el diálogo ‘apenas comienza, y los resultados se darán en un proceso largo de acuerdos y consensos de todas las mesas’.

Por otra parte, y no menos importantes, son los llamados del sector empresarial, que aspira a que la negociación permita acuerdos para potenciar la economía y la producción nacional.

En los últimos días varios anuncios del gobierno indican un fuerte trabajo para fortalecer el sector económico con la adquisición de insumos para la agricultura y ganadería, además de ofrecer soluciones en la compra de materia prima para la producción industrial.

El diálogo, que retomará protagonismo el 11 de noviembre cuando se vuelvan a ver las caras representantes del gobierno y la oposición, abre esperanzas de alcanzar una estabilidad que echaría por tierra aspiraciones de algunos sectores amantes de la violencia de crear un ambiente apocalíptico en estas tierras.

Según trascendidos, El Vaticano y los mediadores coinciden en que Venezuela no puede celebrar elecciones en medio de una crisis económica inducida porque eso supondría, de ganar la oposición, el inicio de un período incierto y de alta probabilidad de violencia.

Sin lugar a dudas, como expresó el secretario general de Unasur, Ernesto Samper, la primera semana donde se reunieron tres de las cuatro comisiones, permitió construir espacios de confianza para avanzar en temas fundamentales, lo cual apuntala la expectativas.

Las alternativas, por otra parte, son escasas en un intercambio que se torna difícil y espinoso, pero que al final debe evitar sufrimientos a la mayoría de los venezolanos.

lam/lb

Redacción Canadá

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